Ácaros

Ácaros

Los ácaros implicados en enfermedades de etiología alérgica, pertenecen al phylum artrópodos, clase arácnida y orden acarina. Carecen de segmentación en su abdomen lo que los diferencia del resto de los arácnidos. Hay más de 30,000 especies de tamaño microscópico (100-300 micras). Su ciclo vital es de tres meses y las hembras son mayores que los machos. Se alimentan básicamente de escamas dérmicas.

Existen dos tipos de ácaros, los domésticos y los de almacenamiento.

Ácaros domésticos

Ellos cohabitan con el hombre en el ambiente doméstico, fundamentalmente en el polvo acumulado en las camas, colchones, ropas, muebles tapizados y alfombras. Particularmente, las condiciones tropicales de alta humedad y temperatura ambiental son muy propicias para la proliferación de los ácaros. Las partículas fecales excretadas por los ácaros, de 5-10 µm de tamaño, pueden quedar suspendidas en el aire el tiempo sufi ciente para alcanzar las vías respiratorias y los pulmones, actuando como portadores de varias moléculas alergénicas. La inhalación de los alergenos induce primeramente sensibilización alérgica en los individuos susceptibles y posteriormente reacciones alérgicas tales como asma, dermatitis y conjuntivitis. Los datos epidemiológicos demuestran que la sensibilización a alergenos de ácaros domésticos está fuertemente asociada a la aparición y progresión de enfermedades alérgicas de vías aéreas. La fuente principal de alergenos en los ácaros domésticos proviene de los determinantes antigénicos, que se encuentran en las partículas fecales producidas por estos organismos. Cada ácaro produce alrededor de unas 20 partículas fecales cada día. Estas partículas continúan ocasionando síntomas alérgicos incluso tras la muerte del ácaro.

Ácaros de almacenamiento

Predominan en lugares donde se almacenan alimentos (harinas, cereales, etc.). Los más frecuentes son A. siro, L. destructor y T. putrescentiae. La fuente principal de alergenos en los ácaros de almacenamiento proviene sobre todo del cuerpo.